viernes, 8 de noviembre de 2013

La falacia de la pronta respuesta al cliente

Con la velocidad con que llevamos la vida, nos vemos obligado a brindar respuestas casi instantáneas a nuestros clientes para evitar perder los contratos que tenemos con ellos. Los clientes, con las distintas competencias que existen en el mercado, nos presionan y nos obligan a darle lo que ellos desean en el tiempo que ellos disponen y muchas veces accedemos a sus solicitudes, sin importar si estamos espuestos a realizar entregas llenas de errores o provocando entregas incoherentes que nos obligan a perder más tiempo.

He aprendido con el tiempo que esa rápida respuesta provoca más problemas que soluciones. Debemos bajar la velocidad de respuesta, tomarnos nuestro tiempo, analizar de forma detallada los puntos del problema y a partir de eso formular una respuesta coherente y dar un tiempo de solución adecuado a la magnitud del problema. Si evitamos dar esa respuesta rápida, podremos dar soluciones más eficientes, aunque quizás no tan eficaces.

Como profesionales responsables se tiene que evitar ese tipo de respuesta; cuantas venes no fallamos al intentar brindar una respuesta desde nuestro celular o desde la comodidad de nuestro hogar para que nuestro cliente se sienta más confortable con nuestro servicio. Y con esa pronta respuesta, muchas veces mal formuladas, damos una respuesta que lo que hace es que nuestro cliente se ofenda o simplemente quedamos mal porque no podemos responder a tiempo que prometimos.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Categoría Hoteles, mitos y realidades de los hoteles dominicano.


Los hoteles a nivel mundial se categorizan en estrellas, de una a cinco (1-5) dependiendo de la calidad del hotel de acuerdo al país. Aveces, escucho muchas teorías que un hotel es mejor que otro y tienen las mismas estrellas, por lo que hoy me voy a tomar un tiempo para explicar algunos puntos que se toman en consideración para categorizar los hoteles.

Para clasificar un hotel, por ejemplo, en República Dominicana, país en el que resido, se toman en cuentas:

1 - Cantidad de habitaciones.
2 - Cantidad de restaurante y calidad de sus productos.
3 - Salas de conferencias (Por eso muchos hoteles de la ciudad poseen las 5 estrellas que otros hoteles más confortables no poseen)
4 - Para algunos hoteles, las ubicaciones de las playas del hotel.
5 - Calidad del servicio.
6 - Calidad de la infraestructura del hotel.

¿A dónde voy con esto?, mi familia y yo nos estuvimos hospedando en un hotel cerca de Santo Domingo de tres (3) estrella y si por mi fuera, no llegara a dos estrellas por una serie de factores que les voy a describir a continuación:
Imagen cortesía Web Site Coral Costa Caribe

1 - El piso estaba filtrando agua, provocando demasiada humedad.
2 - Fuimos mi esposa, mi bebe y yo, y nos brindaron una habitación con camas separadas, y cuando le reclamamos, el servicio al cliente fue pésimo.
3 - El aire acondicionado no funcionaba bien.
4 - Las gavetas estaban rotas y sucias.
5 - la ducha regaba agua por todos lados.
6 - No había comida variada y la que había era de mala calidad.
7 - Las duchas de playa no estaban funcionando y la arena y la sal había que sacársela en la piscina.
8 - El ascensor no funcionaba y tuvimos que hacer de todo para movilizarnos con un carrito de bebe y los utensilios que conllevan andar con niños.

Por ética no quería emitir esta críticas, pero creo que al final es haciendo un bien que me encuentro, más que un mal a una institución que se ha quedado 10 años atrás. El hotel del que les hablo es el Coral Costa Caribe de Juan Dolio.